31 mar 2005


El otro día me dió por pensar (eureka!), al ver mi librería, la cantidad de cosas que había leído, aprendido, gracias a mi afición por el manga y el anime. Incluso en ocasiones, materias que odié de pequeño o por las que no sentía mucha afinidad, de mayor acabaron resultando interesantes.

¿Quién de vosotros no ha sentido curiosidad por alguno de los temas relacionados con vuestras series favoritas? Hay géneros, como el romanticón, en el que igual esto no ocurre tanto. Pero la mayoría de géneros permiten unas "lecturas paralelas" realmente interesantes y muy aconsejable. Por ejemplo, en la época dorada de Evangelion (lo de ahora no es más que el intento por parte de gente interesada de prolongar el mito) me compré varios libros sobre cábala, investiga con mis compañeros de afición sobre asuntos (los más complicadetes, éramos así de chulos) que se trataban en la serie. Incluso llegamos a hacer un Especial sobre la serie, en el que aprovechamos para poner nuestras teorías, nuestras paranoias y, para qué negarlo, datos interesantes y contrastados sobre la serie.
El tiempo pasa, pero no dejo de disfrutar de estas lecturas. Es una forma de enriquecerse culturalmente, pero también de ampliar conocimientos sobre una serie.

Además, con las reformas educativas que han habido últimamente, como no apostemos por el autoaprendizaje... Somos de los países europeos peor preparados, pero con estas leyes llegaremos a ser de los peores del mundo. Lo importante no es aprender, sino aprehender. Y en España están empeñados en que nuestros hijos sean unos zoquetes desde el primer día.

Posted by Escrito por Manu en jueves, marzo 31, 2005
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