15 feb. 2008


Se está hablando de que la piratería está destrozando la industria del cine. Que con tanta copia ilegal, con tanto Top Manta y con tanto P2P, el cine está dejando de ganar dinero y viniéndose abajo.

Quizá soy un poco raro al decir que, a excepción de alguna serie de anime nueva que me llama la atención y algún CD de música de animación, me considero bastante "legal" en este asunto. Seguramente no veré tantas cosas como aquellos que tiran de P2P. Me gusta ver un cómic bien editado, me gusta ver una película bien editada, que se vea bien, con algunos extras y, en general, me gusta tener las cosas bien hechas. Siempre he considerado a las redes P2P como la "prueba de fuego" a la hora de comprarme algo. Si me llama la atención algo y no encuentro la manera de probarlo antes de comprarlo, lo bajo y lo testeo. Si me gusta, seguramente me dirigiré a la tienda habitual para hacerme con la versión original. Si no me gusta, lo borro y tengo una opinión.

Recientemente he escuchado que el propio Paolo Coelho ha distribuído sus libros por las redes P2P, por iniciativa propia. Curiosamente, las ventas de sus libros no han bajado y, en algunos países, aumentaron. Si un día me quiero comprar unos zapatos, antes de comprarlos me los pruebo, es así de fácil.

Pero el tema de esta entrada no tiene nada que ver con la piratería. Vuelvo al tema del cine y, concretamente al hecho de "ir al cine". Recientemente fui a ver No es país para viejos, película en la que participa Javier Bardem. Este proyecto ha tenido mucha repercusión mediática en España, debido a la participación del actor y a la gran cantidad de premios que ha recibido por su actuación. En ningún momento se ha vendido como una comedia, ni una película infantil, ni nada por el estilo. Las imágenes que se incluían en los reportajes eran de corte violento. Bien, parece obvio, ¿no? Sigamos, pues.

Vamos al cine, nos gastamos 12 euros en las entradas y nos disponemos a ver una película para adultos. La sala estaba moderadamente llena. A los pocos minutos, los hermanos Cohen demuestran que con su película nos vamos a reír muy pocas veces. En uno de esos momentos de tensión y violencia, cuando todo el cine está en silencio, se oye una voz infantil, de no más de 5 años, diciendo: "mama, mama". Esa voz, se repitió en varias ocasiones, logrando enfadar al respetable, que mostró su ira con un castizo: "A ver si nos callamos de una vez, por favor".

Seguro que, ¿alguien me lee?, cualquiera de vosotros habrá tenido algún tipo de incidente de este calibre. Pagas un dinero por ver una película con tus amigos y complementos (palomitas, chucherías, etc.) y ocurre cualquier cosa de estas:
- Los típicos niñatos que vienen al cine a tocar los huevos. Seguramente no saben que con lo que se gastan en ir al cine, se podrían comprar un cómic, una película o un rollo de cinta aislante (para sus bocas).
- El típico dúo que decide que durante una película es el mejor momento para hablar de sus cosas ("La Mari se acuerda de esta, no le voy a hablar en mi vida. ¿No sabes lo que me ha hecho? Pues verás...)
- Lo que he bautizado como "Audiocomentarios", que no es otra cosa que el típico ser que piensa en voz alta en un sitio donde hay X personas en silencio (viendo una película).

Y sí, quizá pensaréis que soy un burgués. Y quizá por eso estoy dejando de ir al cine. Quizá por eso me espero al DVD y quizá por eso, un día, optaré por comprarme una buena tele, con todos sus complementos, y ver el cine en casa.

La piratería está destrozando la industria del entretenimiento, de eso no hay duda. Pero hay muchos otros factores que, al menos a un servidor, le molestan lo suficiente como para pensárselo mucho a la hora de ir a un cine, reservando estas ocasiones para citas ineludibles, como la peli de Indiana Jones.

Por cierto, No es país para viejos no está mal y tiene un final que te dejará con la boca abierta (what the fuck?). Pero, por favor, cuando uno va al cine no quiere "extras". Eso lo deja para la edición en DVD...

Nota mental: la próxima entrada no la hagas de opinión...

Posted by Escrito por Manu en viernes, febrero 15, 2008
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5 comentarios:

Nahuel dijo...

Otra de las ventajas del cine subtitulado (al menos en España) es que una gran cantidad de esos especímenes que mencionas le evitan como si de un leproso se tratara (igual es porque es lo más parecido a un libro que conocen). Eso sí nunca falta el equivalente giri a los que dices si no pasate por el Icaria y en vez de "Mama, mama" escucharás "mommy, mommy"...

Marc dijo...

Y que lo digas. Entre que el precio de las entradas ha aumentado vertiginosamente en los últimos años y el "concierto de palomitas" que ameniza ciertas películas, ir al cine es una opción cada vez más desagradable y la verdad es que últimamente voy muy poco. Como bien dice Nahuel, ver el cine en VOSE ayuda bastante a esquivar esta desagradable experiencia, pero eso no quita que 7 euros son muchos euros. Y aún, que en Japón cuesta 1800 yenes (11 euros), y ya costaba este precio en 1999, cuando en España pagábamos 3 o 4 euros...

Bambú dijo...

Hacer un cine completo (entradas + palomitas + bebida + chuches) te sale igual que ir a cenar, este es el gran motivo por el que no voy al cine las veces que quisiera. Con lo caro que está solo voy a ver las pelis que sé que me van a gustar, tampoco es plan de desperdiciar el dinero.

En cuanto a la gente, depende mucho del horario en el que vayas. Siempre suelo ir a la sesión golfa y me va bien. Sin embargo, recuerdo cuando fui a ver Spiderman 3 a las 18:30 de la tarde un domingo, diosss fue una locura!! los niños se reían, gritaban, bebés llorando, se levantaban para hacer pis, uff...nunca más iré a esa hora :(

akinorev dijo...

Todo va sumando puntos para ir en sólo a ver pelis en VOSE y por la noche... Vamos, que las circunstancias te hacen ir al revés del mundo. En cuestiones cinematográficas, aunque me gusten las pelis mainstream, empiezo a sentirme bicho raro...

Anónimo dijo...

Plan de exterminio mundial.